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Manifiesto de maestros y profesores.

Si alguien tiene todavía alguna duda de que el sistema está caduco, corrupto y moribundo, aquí tenemos la prueba definitiva. Y luego dirán que no nos comprometemos, que muchas críticas pero pocas soluciones…estoy casi seguro que muchos de los iluminados de la CEJA, incluso “altos” cargos, se pasan por aquí de vez en cuando para tener “controlados” a los insurrectos… Para ellos, los políticos, para ellas, las políticas…¡abran los ojos y lean, por dios lean!

Por un sistema educativo libre, eficaz e independiente

Cuando la soledad de un amplio colectivo de ciudadanos y la falta de representación política de sus argumentos impelen al desencanto y a la irritación, pero también a la sagacidad, es un deber inexcusable de la sociedad civil tomar la iniciativa y exigir que se tengan en cuenta sus reivindicaciones.

Sostenemos como incontrovertibles las siguientes evidencias: que el de los docentes es uno de los colectivos profesionales de España más desguarnecido, más irrepresentado, más desengañado, más enfadado y, en última instancia, más capacitado para denunciar el cúmulo de atropellos que se han ido cometiendo desde hace más de veinte años; que las diversas reformas educativas han fracasado estrepitosamente en todos sus planteamientos y han condenado a generaciones de estudiantes españoles a ser de las peor preparadas de la Unión Europea; que las circunstancias económicas de nuestro país obligan a dar, cuanto antes, un giro radical en la política educativa que han venido proponiendo hasta ahora los partidos políticos con representación parlamentaria, ya que, de no ser así, ninguna reforma logrará el objetivo -suponemos que sincero- de sacar a España de la grave crisis en la que se halla inmersa.

Por ello, y ante el anuncio de las negociaciones que el Ministerio de Educación está llevando a cabo con diferentes grupos políticos y con los principales sindicatos de la enseñanza, los abajo firmantes (maestros de Primaria, profesores de Secundaria y Bachillerato, profesores de Formación Profesional, profesores de Universidad, padres, madres y ciudadanos en general) nos vemos en la necesidad de exigir:

1.- Que el Pacto por la Educación incluya el criterio de los profesionales de la enseñanza que están dando clase -y no sólo de quienes dicen ser sus representantes-, únicos expertos hasta el momento y principales conocedores de la realidad de las aulas españolas.

2.- Que el Pacto por la Educación se despoje de una vez por todas de la influencia de modas pedagógicas que no valoran el esfuerzo, la disciplina o la transmisión de conocimientos; limite las atribuciones de psicólogos y pedagogos, tanto en la administración como en los centros, a los fines estrictos de su adscripción, y se atenga exclusivamente a la realidad de unos estudiantes que necesitan con urgencia una formación en contenidos exigente para afrontar los retos del futuro.

3.- Que el Pacto por la Educación impida todo intento de manipulación ideológica de los planes de estudios, evite cualquier prejuicio partidista o electoralista, se atenga únicamente a los hechos, detecte los problemas más acuciantes y actúe en consecuencia, sin que se vea lastrado o condicionado por intereses espurios que nada tienen que ver con la enseñanza.

4.- Que el Pacto por la Educación no confunda, como se viene haciendo desde hace más de veinte años, la igualdad de oportunidades de una enseñanza obligatoria hasta los 16 años con la uniformidad de capacidades, y el derecho universal a una educación de calidad con la obligación de recibir unos mismos contenidos, exigencia que atenta contra los derechos individuales, niega que existan personas con distintas capacidades físicas e intelectuales o con perspectivas e intereses diversos, e impide que el Estado salvaguarde la legítima aspiración de los ciudadanos a promocionar socialmente.

5.- Que el Pacto por la Educación conciba una Enseñanza Infantil que no ignore que los niños de edades comprendidas entre los 0 y los 4 años han de pasar la mayor parte del tiempo con sus padres, aun cuando eso signifique que deban reconsiderarse las actuales normativas que rigen los permisos de maternidad y paternidad y los horarios laborales de los progenitores; que no eluda la responsabilidad de iniciar el aprendizaje de ciertas habilidades intelectuales cuando la capacidad o la inclinación de los alumnos así lo requieran; que no se entienda, en definitiva, como una etapa en la que sus profesionales han de quedar reducidos a ser simples nodrizas.

6.- Que el Pacto por la Educación considere la Enseñanza Primaria como el ciclo más importante en la formación del alumno, limite la promoción automática a los primeros años de la etapa, no desdeñe el rigor y la exigencia necesarios para afianzar tanto las habilidades primordiales en lectoescritura y cálculo matemático como los conocimientos básicos de otras disciplinas también esenciales, y no eluda la necesidad de plantear una Primaria hasta los 14 años. Pero que, sobre todo, haga de este periodo de aprendizaje el mejor momento para guiar al alumno en su futuro académico demandándole tenacidad, disciplina y esfuerzo, y detectando a tiempo y prestando una mayor atención a los problemas que puedan surgirle mediante una exigente labor de orientación -labor que sólo tiene sentido y es eficiente en esta etapa- que huya de la inútil burocracia actual y, principalmente, a través de programas de refuerzo dentro y fuera del aula.

7.- Que el Pacto por la Educación recapacite sobre la conveniencia de mantener, contra viento, marea y estadísticas adversas, la Enseñanza Secundaria, etapa que se ha revelado como uno de los mayores fracasos de las últimas reformas legales; que conciba, en su lugar, la creación de un Bachillerato de 4 años de duración que recupere el valor del mérito académico acabando con la promoción automática y restablezca la especificidad que le da sentido y que lo define como la etapa preparatoria para los estudios superiores; que se atreva a abordar definitivamente una reforma de la Formación Profesional que convierta esta etapa en el motor más importante para transformar el modelo productivo de nuestro país, y que evite que se la continúe considerando una simple alternativa para aquellos que no pueden acceder al Bachillerato, otorgándole, para ello, 4 años de duración tras la Primaria, dotándola de medios y dignificando sus objetivos mediante el mérito y la excelencia.

8.- Que el Pacto por la Educación no condene a los alumnos que fracasan a la precariedad laboral y que incluya con carácter de urgencia, para ello, un tercer itinerario de Iniciación Profesional a los 14 años -de 2 años de duración- que armonice la presencia de las asignaturas instrumentales con una atención especial a materias exclusivamente prácticas, procurando así una cualificación profesional temprana y una salida laboral digna y suficiente como para no impedir la promoción social a la que todo ciudadano tiene derecho.

9.- Que el Pacto por la Educación plantee un sistema de conexión de los diferentes itinerarios salidos de la Enseñanza Primaria con racionalidad y sentido común, mediante cursos puente o exámenes de ingreso que huyan de la excesiva condescendencia que existe hoy día.

10.- Que el Pacto por la Educación evite la impostura de los actuales procedimientos de evaluación del sistema de enseñanza y plantee la urgente necesidad de unas reválidas estatales y vinculantes al final de cada etapa que hagan de los resultados el único y principal indicador fiable de la realidad de alumnado y profesorado.

11.- Que el Pacto por la Educación dignifique la figura del docente modificando, para ello, la actual estructura de los centros de enseñanza, facilite su labor rebajando el número de alumnos por aula, restablezca su autoridad devolviendo al claustro de profesores las competencias disciplinarias y restituya su autonomía confiriéndole la competencia para elegir a los directores y otorgando a los diferentes departamentos didácticos la libertad real para elaborar los planes de estudios.

12.- Que el Pacto por la Educación dignifique la figura del docente confiando a su único criterio las cuestiones derivadas de la enseñanza, despojándole de atribuciones ajenas a su cometido, acabando de una vez por todas con el absurdo sistema de promoción horizontal, incentivando su carrera mediante la búsqueda del estímulo académico y laboral, que, en todo caso, nada tiene que ver con los cursillos que actualmente organizan sindicatos y centros de profesores y recursos, dignificando el menoscabado Cuerpo de Catedráticos de Bachillerato y concibiendo un sistema de acceso a la función pública docente diferenciado para cada etapa educativa y basado exclusivamente en la excelencia.

13.- Que el Pacto por la Educación proponga por fin respuestas serias y contundentes a los graves problemas que sufre la Universidad española, que recorte el número de universidades a fin de evitar la actual infradotación y la mediocridad a las que están expuestas, que reconduzca la vigente política de títulos a patrones de sensatez científica y económica, que racionalice los planes de estudios, que modifique los actuales modelos de gestión administrativa y emprenda una desburocratización en masa, que solucione los antimeritocráticos estándares de selección y de evaluación del profesorado, que reconsidere y adapte a la realidad de nuestro país los dudosos procesos que se han seguido para adoptar los nuevos requisitos de Bolonia, y que potencie programas de investigación con dotación suficiente evitando por ley la influencia política que hoy día impide o pone en entredicho, no sólo la eficiencia y la utilidad de éstos, sino el libre debate de ideas y, sobre todo, el concurso de toda disidencia crítica.

Más información en www.manifiestomp.com.

Si te sientes comprometido con la enseñanza, firma el manifiesto aquí, http://www.petitiononline.com/mani7584/petition.html

Mi más sincera enhorabuena a todos los compañeros que han dedicado tiempo, esfuerzo e ilusión en la elaboración del manifiesto, desde ahora EL MANIFIESTO DE TODOS LOS DOCENTES.

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  1. Vicente
    14/03/2010 en 12:15 PM

    Me parece un texto de una cordura y lucidez extraordinarias. Señala los principales males del sistema educativo y propone las reformas que podrían revertirlos. Conforme se va leyendo el manifiesto no se puede evitar el ir asimilando como propio el mensaje que se expresa. Porque mueve ese resorte interior que nos hace acoger con naturalidad las cuestiones de sentido común.
    Es difícil trasmitir tanta cordura en tan pocas palabras.

  2. Lozano andaluz
    14/03/2010 en 3:32 PM

    Augusto cabreado,

    Lo pongo en mi blog para que ¨pase de mano en mano, como pella a las dueñas¨

    Love you, angry man.

  3. El profesor cabreado
    14/03/2010 en 5:13 PM

    Lozano andaluz, Arcipreste de “Husa”, difúndalo cual libro de buen amor, en este caso de buena enseñanza.

    Love you too, andalusian healthily…jajaja

  4. 26/03/2010 en 9:48 AM

    This is my first visit here, but I will be back soon, because I really like the way you are writing, it is so simple and honest

  5. santos
    27/03/2010 en 10:34 AM

    Como todo manifiesto, contiene cosas muy necesarias junto a barbaridades, y la principal es tratar de mantener un sistema del siglo XX para alumnos del siglo XXI. Me explico:

    – “Primaria hasta los 14 años. Pero que, sobre todo, haga de este periodo de aprendizaje el mejor momento para guiar al alumno en su futuro académico demandándole tenacidad, disciplina y esfuerzo”.

    Esto es una barbaridad ya obsoleta. Se puede demandar tenacidad a las personas tenaces, pero no a las que no lo son. Hablar de “tenacidad, disciplina y esfuerzo” y no nombrar la más importante, INTERÉS, ya desacredita la base pedagógica de esta propuesta. Del interés surge el trabajo, no de la tenacidad, la disciplina y el esfuerzo.

    – “se atenga exclusivamente a la realidad de unos estudiantes que necesitan con urgencia una formación en contenidos exigente para afrontar los retos del futuro”

    Esto sigue perteneciendo a un modelo pedagógico obsoleto y trasnochado. Todo modelo que valore exclusivamente la formación en contenidos no sólo está erradicado del modelo europeo, sino que se ha demostrado su fracaso. Pretender que el desastre educativo español se debe a que no existe “una formación en contenidos exigente” demuestra que el o los opinantes se han quedado anclados en un alumnado que ya supera la treintena. El alumnado del siglo XXI no demanda una formación en contenidos exigente, sino una formación en COMPETENCIAS exigente. Los autores/as del manifiesto deberían actualizarse un poco y no pretender arreglar las cosas volviendo al pasado, lo que, por supuesto, es lo más cómodo: así no hay que prepararse ni trabajar, sino rescatar apuntes.

    Señores del manifiesto: aprendan a trabajar en competencias y déjense de el pasado fue mejor.

    • Pablo A
      27/03/2010 en 12:16 PM

      La solución es muy fácil. Lo lógico es que la administración nos de el finiquito a los profesores obsoletos que no creemos en estas cosas. Y se quedan ustedes, los actualizados, los del régimen o los que se mentalizan. Seguro que así lo de las competencias le luce al sistema educativo. Adelante.
      Mejor aún, que en primaria impartan maestros y orientadores, al 50%, al igual que en los institutos y en la universidad. Fuera especialistas.
      Dominar matemáticas, lengua, química, biología, cosa de especialistas es secundario cuando no irrelevante. Adelante con las competencias. Y que funcione………..

  6. santos
    27/03/2010 en 12:46 PM

    1) Dominar Matemáticas no significa dominar la docencia en Matemáticas

    2) La Administración, como cualquier empresa privada, debe dar el finiquito al personal no actualizado, y no seguir pagando (con nuestros impuestos) a expertos en televisores de fusibles y bombillas cuando todo el mundo tiene plasma. No al funcionariado en la enseñanza (como en los países europeos más avanzados a nivel educativo)

    3) ¿De qué sirve dominar Matemáticas cuando se imparte Química, o viceversa?

    4) En Primaria no deben impartir al 50% maestros y orientadores, sino maestros en competencias

    5) No se trata de desear que funcione el modelo de competencias, porque ya funciona, como la práctica europea ha demostrado. Se trata de cumplir la ley.

    La cuestión no se simplifica en “la Administración es nefasta y nosotros muy buenos, y encima pagamos sus errores”. Se trata de que “la Administración es nefasta y nosotros también”, con muchas excepciones, afortunadamente, en ambos sectores. (Estudiar, por ejemplo, los casos de Asturias o Aragón).

    • Pablo A
      27/03/2010 en 1:11 PM

      Qué son las competencias?
      Que un alumno aprenda matemáticas, química, desde el punto de visto de los conocimientos significativos, pues de acuerdo. Que sepa hacer ejercicios, reacciones, prácticas de laboratorio, etc. Pero eso siempre se ha hecho, en unos centros, y en otros no se hará nunca. Pues la inspección no funciona. Con aprobar a todo el mundo y tener los papeles del camión es suficiente.
      De acuerdo, en que para impartir matemáticas , es menester saber matemáticas y como enseñarlas. Pero la deriva actual va por la pérdidas de conocimientos. Ambos factores tienen que ir de la mano. Todos sabemos lo que es enseñar o no.
      También dudo de que el sistema de competencias funcione, conforme está estructurado el sistema educativo actual. Bien si funciona. Pero lo creeré cuando lo vea. Aquí y en Europa. Lo dudo.
      La administración no es una empresa privada, aunque ustedes quisieran, en todo caso no la dirigen los mejores, sino estómagos agradecidos, trepas, y gente que da el perfil ideológico. Y el sistema educativo no debe tener color, es de la sociedad y para toda la sociedad. La dictadura ya pasó. Aunque parece que no definitivamente.
      Respecto al finiquito, a los que no creemos en esto, por que lo vemos mal desde el punto de vista de la racionalidad educativa, pues habrá para todos los gustos. Unos se meterán en el régimen, harán magisterio para ser maestros después de licenciados universitarios, otros intentarán pasar desapercibidos ( ochenta euros al día de clase), otros se pedirán la excedencia, y nos dedicaremos a robar bancos. Igual nos parece mas digno. O se meterán en la casta superior de los nuevos directores. Siempre ha sido así, en todos los regímenes.
      Y no olvide, que muchos funcionarios, cuya figura no entiende, firmamos unas oposiciones por especialidades, que no nos han respetado. No era para esto, y por tanto somos muy libres de no creer en esto. A nadie le gusta que lo degraden.
      Es una cuestión de libertad y dignidad personal y profesional. Mejor que se queden ustedes, y que nosotros nos vayamos. Prometemos hacerlo sigilosamente y pasar desapercibidos. Todo para ustedes.

  7. santos
    27/03/2010 en 1:51 PM

    Amigo Pablo: eso no son las competencias. No tienen nada que ver con los contenidos, sean cuales sean, sino con el manejo de esos contenidos. De nada valen cientos de libros de texto con respuestas si el alumno no sabe preguntar: acabarán como acaban en la actualidad, como contenidos olvidados de un año para otro, o incluso de un tema para otro.

    Decir que no debería existir el funcionariado no significa “funcionarios a la calle”, sino “no más funcionarios”. Obtener un trabajo vitalicio, bien pagado y con menos horas (en relación con los currantes de a pie) a cambio de un examen vale para un administrativo, pero no para la educación. Por eso ha entrado en este mundo MUCHA BASURA (y mejor nos ahorramos el cómo).

    Tiene razón en que, tal y como está estructurado el sistema actual en España, es muy difícil introducir el modelo de competencias, pero no hable de Europa. En Finlandia, por ejemplo, las cosas se hacen desde la racionalidad:

    – lo primero, la formación. Eso significa una carrera dura, larga y constantemente adaptada a los cambios. En la basura española, un maestro no da informática de niño durante primaria; tiene 2 asignaturas (optativas) entre 50 en secundaria, y no da absolutamente nada de informática durante la carrera.

    – lo segundo, la valoración. Un profesor danés cobra 3.000 euros.

    – lo tercero, el no funcionariado. La escolarización obligatoria precisa de muchas más plazas que verdaderas vocaciones hay, lo que significa que un maestro preocupado por enseñar (como usted y yo, por ejemplo, que estamos aquí discutiendo en vez de tumbados viendo la tele) jamás tendrá problemas en obtener trabajo, ya que centros y/o Ayuntamientos se lo disputarán. Como en cualquier otra profesión, el mejor acicate para mejorar es saber que, si no lo haces, puedes quedarte sin empleo.

    • Pablo A
      27/03/2010 en 3:11 PM

      Creo que nos vamos entendiendo. Yo y muchos compañeros lloramos sangre por ver lo mal que están las cosas. Hartos de estar hartos de que las cosas no funcionen y los perjudicados sean los chiquillos. Estamos perdiendo la fe y la vocación. La ilusión, y el dinero no nos compensa, pues no queremos mirar a la cara de nuestros alumnos , y sentirnos responsables del daño que se le está haciendo. Es muy duro querer a alguien, y no darle lo mejor. Mejor nos vamos los viejos. Seguramente habremos fracasado.
      Algo o todo falla. Alguna vez me gustaría tener un cara a cara con un responsable educativo. Les cantaría las cuarenta. No saben lo que están haciendo…….
      ¿Competencias en primaria?. Vale, pero le digo que los chiquillos cada vez llegan peor preparados, muchos sin saber leer y escribir, y resentidos contra todo lo que sea educativo. Que les hacen…….. Mucho rollo didáctico y competencias, pero como seas un malafollá y no les des cariño , no funciona. ¿Qué les hacen?.
      El CAP es un fraude, usted lo sabe, cuatro triquiñuelas para aprobar unas suposiciones que no significan nada. Yo nunca utilicé en mis clases los contenidos que me estudié. Mejor hubiera copiado…………Chapuza.
      No funciona la inspección…………. Se necesita una por especialidad, que me diga lo que hago mal, para hacerlo bien. Lo único que quieren es que no haya follones, que apruebes a todo el mundo y papeles. No lo acepto. Mis alumnos no me perdonarían.
      Las programaciones está pirateadas de las editoriales , o de internet, NO SE CUMPLEN,, no se aplica la atención a la diversidad. Los libros de texto son una mierda, pura letra muerta. No se hacen prácticas de laboratorio, pues implica quedarte en el pueblo mas tiempo preparándola, y la gente sale pitando a su casa de la capital. Eso cuando están dotados. Ni siquiera se editan ya manuales de prácticas, yo me los confecciono. Y el laboratorio lo he montado yo, la administración no manda nada. Mierda….
      ¿Cómo espera que trabajemos competencias?. Ni siquiera se aplican los contenidos procedimentales. Los teóricos están obsoletos, a quién coño le importa la estructura geológica de los Alpes, si no reconocen una falla cuando los llevo de excursión. La evaluación continua es NUNCA, y encima la selectividad haciendo daño a un niño de 16 años que no puede estudiar medicina por un fallo de adolescente. A la mierda.
      Y me dejo muchas cosas en el tintero, porque yo es que arrasaría con todo, y mas harto que usted del mal profesor , estoy yo. Pues lo tengo al lado.
      Respecto a los viejos como yo, creo que nos merecemos un respeto, y un poco de dinero público. Después de cotizar treinta años, soy consciente que jamás recuperaré, ni me importa, lo retenido. Y que sepa que yo he sido profesor, de los buenos, creo, de mas de tres mil alumnos. Creo que nos merecemos un reconocimiento social. Tres mil ciudadanos, de los cuales, muy pocos se me han ido de las manos, enseñando al que no sabe.
      Y sinceramente, sigo sin entender que son las competencias, PUES CREO QUE LAS HEMOS TRABAJADO SIEMPRE. Usted sabe que lo que falla es otra, o muchas cosas.
      Creo Que estamos jugando con el futuro de los chiquillos, y no lo acepto. Si ustedes lo pueden hacer mejor, adelante, yo estará a su lado..

  8. santos
    28/03/2010 en 3:28 AM

    Tiene razón, amigo Pablo: usted, y todos los verdaderos maestros/as de vocación han trabajado las competencias siempre; al menos en una gran parte. Tal vez no la tiene en lo del reconocimiento público, porque yo creo que el que vale es el privado, ese que nos dan a veces nuestros antiguos alumnos en forma de abrazo, atención o detalles. Que se guarden las retenciones y el reconocimiento y que nos ayuden a trabajar, ¿no?

    Y, por supuesto, tiene también razón en su análisis, y en responsabilizar a la Administración, que es quien mantiene el sistema. Da en el clavo al hablar de competencias en Primaria, porque es allí donde son IMPRESCINDIBLES.

    Si no, es cierto y terrible que los alumnos llegan peor preparados, y usted acierta especialmente al resaltar que llegan resentidos contra el sistema educativo: le aseguro que si yo me pasara 2 años de mi vida haciendo absurdas divisiones constantes (sabiendo hacer diez o cien veces más cosas que un niño de mi edad hace 20 años, entre ellas manejar teclado, ratón y calculadora/móvil/mandos TV/programadores,etc) también lo estaría.

    El problema es simple: los contenidos obligatorios han estado funcionando para una infancia mucho menos inteligente y despierta que la que nos ocupa en estos últimos tiempos. Hoy ya no sirven: a la tercera división sin poder usar la calculadora el niño ya sabe que le estamos engañando; es normal que esté resentido. Es como si le obligáramos a subir por la escalera hasta el piso 20, todos los días, sin dejarle usar el ascensor, mientras le aseguramos que lo hacemos pensando en su futuro y por su bien.

    Estoy completamente de acuerdo en lo del cariño, y así volvemos al mismo lugar, la vocación: el de la ventanilla que te manda a por más fotocopias después de esperar una hora de cola no sólo no te da cariño, sino que te despierta malos sentimientos. ¿Por qué va a ser diferente con muchos funcionarios de la docencia?

    El sistema puede ser muy canalla, pero necesita a canallas de carne y hueso para perpetuarse: si el sistema incumple sistemáticamente la ley (lo cual, además de redundante, es lógico), ¿por qué sobrevive? Muy sencillo; lo dije desde un principio: por el funcionariado, por ese grupo de canallas que todos tenemos al lado y que el sistema se encarga de crear y mantener.

    Vivimos en un país cuya política educativa es y ha sido siempre crear imbéciles que no piensen y no den problemas. Con el tiempo (debido a la necesidad de añadir la premisa “y que consuman”), esta política se ha vuelto muy sofisticada, pero la base es la misma: el miedo.

    Decía Krishnamurti que el fin de la educación es exactamente lo contrario: eliminar el temor. Y, para eliminarlo, no podemos educar en el no miedo si nosotros tenemos temor.

    Y eliminar el temor es fácil: el maestro o la maestra de verdad tiene autoridad moral para enfrentarse a quien sea y a lo que sea, porque habla con los hechos y sobre una responsabilidad moral de las más importantes.

    Hace más de 60 años escribió que “cuando se viaja alrededor del mundo, se observa hasta qué grado extraordinario la naturaleza humana es la misma, ya sea en India o en América, en Europa o Australia. Puede corroborarse este hecho especialmente en los colegios y universidades. Estamos produciendo, como por molde, un tipo de ser humano cuyo principal interés en la vida es encontrar seguridad, llegar a ser un personaje importante, o meramente divertirse con la mínima reflexión posible”.

    Esto es lo que hay que cambiar, y lo es desde hace 60 años.

    Empecemos por el principio: que nuestros alumnos/as se encarguen de luchar contra el sistema en el futuro, siendo críticos, curiosos y comprometidos. Y, para que lo sean, necesitamos que sus posibilidades de tener un buen maestro o una buena maestra que pueda educarlos de esa forma aumenten paulatinamente, lo que significa ayudar a todas las vocaciones y enfrentarse a todos los y las canallas. No queremos que se vayan: queremos que dejen de serlo y eduquen, y estamos dispuestos a ayudarles en ello. Pero basta de canallas.

    Es difícil, pero no imposible. De hecho, entré aquí por primera vez para quejarme del poco trabajo desarrollado por una gran parte de mis alumnos de un curso TIC. Alguien me regañó y me dijo que qué pasaría si mis alumnos/compañeros leen lo que he escrito: muy sencillo. Para eso lo escribí: para que lo lean, ellos o cualquiera que se ha dedicado a no aprovechar las oportunidades de mejorar en esta profesión, que no ha dado cariño, que no ha puesto lo mejor de sí, que busca vacaciones largas y cubrir el expediente, porque estamos hablando del futuro de los chiquillos. Es una carga moral demasiado pesada como para no tomarla en serio.

    Lo más importante y lo que más duele, ¿verdad, Pablo?

  9. Pablo A
    28/03/2010 en 10:56 AM

    De acuerdo en todo. Simplemente decirle que a los profesores la soledad nos abruma, y que necesitamos AYUDA. Vemos como está la cosa y la queremos cambiar para darle a los chiquillos lo mejor de lo mejor. Usted no entiende lo duro que es meterse en una clase con 34 mocosos de 12 años, y pensar que alguno de ellos se nos puede ir de las manos. Porque ya vienen cargados de problemas. Vemos lo que tenemos, a lo que queremos llegar, y nos acojonamos. Pero lo último es tirar la toalla. Es lo malo que tiene este trabajo. QUE NO PODEMOS HACERLO. El problema es que llevo 30 años luchando y estoy harto de ver chapuzas. Después de cada cambio, siempre pienso que se podría haber realizado mucho mejor. Lo explico a mi familia de Brasil y no lo entienden.
    Estoy hasta los mismísimos de dedicarme un curso entero, sin dar lo mío, a niños de tercero de eso, técnicas de escritura y lectura. ¿Pero de donde coño han salido ¿.
    Mierda de administración que lo permite. Si esto no es corrupción de menores, no se lo que es. Lo que si se es que si a mi chiquilla la tratan así, mas de un político y burócrata va a llorar sangre. He dicho. Ni lo intenten.
    Y perdone , si en algún momento me he dejado llevar por mi acritud de profesor anciano. Le pido disculpas.

  10. santos
    28/03/2010 en 11:52 AM

    No hay nada que disculpar, porque no ha habido acritud, sino un repaso diáfano y dolido de todos los males que conviven junto a nosotros y a cómo nos sentimos atados de pies y manos para hacerles frente. Un saludo muy afectuoso y seguimos luchando.

  11. 01/04/2010 en 5:13 PM

    Your blog keeps getting better and better! Your older articles are not as good as newer ones you have a lot more creativity and originality now. Keep it up!
    And according to this article, I totally agree with your opinion, but only this time! 🙂

  12. El profesor cabreado
    07/04/2010 en 1:25 AM

    Gatorbait,where do you come from?
    “Creativity and originality”…thanks so much.

    Welcome again :+:

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