Inicio > General, Huelga > El inspector.

El inspector.

Mientras esperamos a la que parece va a ser una convocatoria unitaria de Huelga entre varios sindicatos, nos podemos entretener con este video. Su autor, almauro, ha conseguido colgarlo en un lugar que por ahora no está siendo censurado como ocurría en youtube.

Seguro que muchos lo han visto, pero aquí lo tenemos para seguir disfrutando de él.

Vodpod videos no longer available.

Por cierto, que en Finlandia, ejemplo de sistema educativo a seguir según muchos expertos, la Inspección desapareció allá por los años 90, listos que son…

Supervisión y evaluación de los centros

Por último, hay que señalar que en Finlandia desapareció la Inspección de educación (entendida como cuerpo de funcionarios o empleados públicos dedicados a la supervisión y control de los centros educativos) a comienzos de los años 90 del pasado siglo. La evaluación y supervisión de los centros se lleva a cabo de manera conjunta por los titulares de los centros, la dirección de los mismos y el profesorado. En 1993, el Consejo Nacional de Educación de Finlandia puso en práctica un programa para desarrollar las prácticas de autoevaluación de los centros y promover la cultura evaluadora de los mismos. Se han elaborado modelos de evaluación para los distintos tipos de centros, que han ido evolucionando en estos años hacia modelos de evaluación de resultados de los centros, que fue utilizado originalmente para evaluar el sistema, pero que también son ampliamente utilizados en la autoevaluación de los centros.

http://www.adide.org/revista/

Anuncios
  1. Pepe
    11/05/2010 en 10:02 PM

    Calladito se lo tenían los cabrones. Si en Finlandia esto, si en Finlandia lo otro. Pero lo de los inspectores a tomar por culo ni mu.

  2. Esgol
    12/05/2010 en 6:35 AM

    Bravo por Almauro. Yo doy fe de que intenté colgar dos veces su vídeo y me lo caparon al acto. LO GRACIOSOS ES QUE EN YOUTUBE EXISTEN UNAS 200 VERSIONES DE ESA MISMA ESCENA, METIÉNDOSE CON EL MADRID, CON EL DESCENSO DEL BETIS… de muy dudoso gusto.

    Por cierto, hablando de Finlandia, ¿allí existen centros privados sostenidos con fondos públicos que seleccionan al alumnado? ¡Nooooo! El 99% de los centros son públicos, Y SI ALGUIEN QUIERE NEGOCIAR CON LA EDUCACIÓN SE LO PAGA DE SU BOLSILLO.

    Sólo nos venden payasadas de Finlandia, pero lo importante… se lo callan como p…

  3. Rosalía
    12/05/2010 en 11:52 AM

    Y ahorrariamos bastante dinero. Pero no, en vez de eso, nos bajan el sueldo un 5% a partir de junio. Y luego nos lo congelan …..
    Pero de retirar el Plan de Calidad, ordenadores para los niños, eliminar la “super” Agencia de Evaluación Educativa, CEPs y tantos cargos inútiles, subenciones a los sindicatos …. NADA

  4. Juan
    12/05/2010 en 1:34 PM

    ¡¡¡Muy bueno!!! Eso parece que no les gusta mucho airearlo, no?
    Ahora nos van a rebajar el sueldo un 5%. Si estamos en crisis: ¿por qué se siguen regalando libros de texto? ¿Por qué se siguen regalando ordenadores? ¿Por qué se sigue despilfarrando dinero en traductores de español para españoles en el Senado?
    ¿Por qué no dan ejemplo ellos y se quitan un 10% de su sueldo? Además de ineptos son una partida de canallas.
    ¿Algún colectivo de profesores tendrá valor para proponer una huelga por dinero, así de claro, o nos podemos poner en huelga por todo (por la paz, por los palestinos, por Cuba) menos por la pasta?

    Saludos

  5. Esgol
    13/05/2010 en 12:16 PM

    “…los
    empresarios que han visto frustradas o reducidas sus aspiraciones
    han pagado con creces su peaje en esta crisis. No es a ellos a los
    que quepa demandar solidaridad, sino a la inversa, ofrecérsela”
    Zapatero, presidente socialista, el 12/5/2010,
    tras anunciar el tijeretazo al funcionariado.
    http://www.rtve.es/contenidos/documentos/discurso_zapatero_recorte.pdf
    (página 13, sin coñas)

  6. Pepe
    13/05/2010 en 12:32 PM

    El 5% es de media. Nosotros, afortunados funcionarios de grupo A y B, con los respectivos sueldos más bajos de dicho grupo, nos corresponde un 7%.

    Otro día hablaremos de las pagas extras.

  7. una seguidora desde la universidad
    14/05/2010 en 8:32 PM

    Yo doy clase en la Universidad, y sigo este blog muchas veces. Sobre este tema de los inspectores externos que comentas, no sabría qué es mejor. Aquí te evalúa un equipo del Centro y quizá sea peor. Se convierte en una pequeña GESTAPO que tienes dentro de casa, y contra la que no puedes ni hablar entre compañeros porque todo se sabe y serás señalado y perseguido. A veces es más sano saber quién es el malo y que sea de fuera, y no que todos, por parecer competentes y guays empiecen a dar carrete a unas formas de enseñanza y a un eterno papeleo inútil que en el fondo casi nadie comparte.

    La universidad, al menos la mía, quieren que se parezca a un instituto con LOGSE cada día más. Todo el día evaluándonos y autoevaluándonos, encuestas de satisfacción a los alumnos, encuentas de autosatisfacción hechas por unos compañeros a otros, control sobre el número de aprobados, libertad de cátedra cero, papeles sobre la calidad del centro y más papeles, reuniones y más reuniones, habilidades transversales y actividades miles, y conocimientos cada día más relegados. En mi Centro es peor que en otros, depende de cada sitio y eso no debiera ser así, otras facultades de esta misma universidad no sufren este inmundo papeleo que no deja tiempo para trabajar. Eso es lo que os digo, que si un equipo de frustrados/as compañeros/as a los que normalmente no les gustan las clases ni su vida personal y sí el rollito Santa Inquisición y el sadismo contra sus compañeros/as (por seguir la pesada notación de sus escritos/as) toma las riendas del tema, pues te puedes encontrar peor aún, sobre todo porque sabes que si tienen rencillas anteriores con alguien es el medio idóneo para putearle. Y se hace, eh, vaya que sí. Así que todos calladitos y sí señor, sí señor, que bonita es la excelencia y la calidad (burocrática).

    Bueno, quería contaros un poco mi experiencia en esta universidad que cada día cambia un poco más, a peor para gusto de muchos aunque todos callados (no me gusta ni escribir, ya te digo). Yo entiendo que hay que controlar excesos de algunos profesores, pero este sistema que están implantando es perverso. Mandaros un abrazo a todos los que hacéis este blog y los que lo siguen, que me parecéis una gente muy valiente y deciros que los logros que consigáis en el instituto son los nuestros en la universidad, pues trabajamos con el fruto de vuestros esfuerzos, que no están pagados ni valorados (y con este 7 % de rebajas que nos meterán aún menos). Ánimo y enhorabuena.

    • El profesor cabreado
      16/05/2010 en 10:51 PM

      Estimada compañera allende la Universidad. Me “excita” muchísimo su intervención. Una valiente que da un paso alante y nos describe la realidad de otros lugares docentes andaluces. Qué miedo da todo esto. ¿Hasta dónde llegaremos?.
      Si me lo permite le voy a cambiar el “nick” por IDU, Ingeniera docente de universidad…permítame la broma…
      Le aseguro que sus palabras y reflexiones son más que bienvenidas a este espacio del cabreo docente. Bienvenida y gracias por sus palabras de apoyo y ánimo, el sentimiento es mutuo.
      IDU, la amimaría, si lo tiene a bien, a que redactara un escrito con su certero análisis de la realidad de la Universidad andaluza y española y que me lo remitiera al correo cabreado elprofesorcabreado@telefonica.net para que se publicara como una entrada. Creo que el tema merece ese tratamiento y pienso que es usted la indicada para ilustrarnos. Está claro que el debate estaría servido.
      Muchas gracias por todo.
      Un beso, IDU.

  8. santos
    16/05/2010 en 3:33 AM

    Con respecto a la Universidad, casi me linchan en el blog de un conocido articulista por decir que la Universidad española, el nudo del progreso de un país, se había convertido en un conjunto de dos clases de animales: pavos reales y conejos. Tal vez es una generalización, pero toda mi vida he escrito y visitado a profesores/as universitarios en busca de información sobre un determinado tema, y he comprobado in situ la situación, sobre todo comparando con universidades del extranjero.

    Con respecto a los dos modelos de inspección, la gran diferencia se da en el carácter: el pueblo finlandés en su mayoría cree en la honestidad personal (con sus características propias) y en evaluarse uno mismo en base a ella. El pueblo español tiende a evaluar al vecino en lugar de a uno mismo. Así, no existe un modelo correcto (ambos lo son), sino inspectores y comités autoevaluadores que no cumplen con su verdadero cometido.

    Con respecto al modelo finlandés, recordemos que su principal característica es la INEXISTENCIA DE FUNCIONARIADO en la enseñanza. No es lo mismo archivar folios judiciales que educar a las generaciones futuras. Está claro que existen cientos de modelos de enseñanza, adaptados a las características particulares de cada educador, por lo que hay muchas formas de trabajar toda la vida en la profesión: sólo se pide interés y deseo de aprender, porque un educador sin deseo de aprender no puede enseñar con el ejemplo algo tan importante a sus alumnos.

    Con respecto al vídeo, todavía me río cuando lo veo. Me llegó hace unos días via email. Mucha gracias a su autor: es genial, y gracias al profesor cabreado por compartirlo. Lo mejor que he visto en mucho tiempo.

  9. Pepe
    16/05/2010 en 4:44 AM

    Casi de acuerdo en todo, santos, salvo en lo de educar. Yo no educo, yo enseño y explico mi materia al que quiera escuchar, que no es lo mismo. Y no, no doy ejemplo porque mi etapa de aprendizaje concluyó, son ellos los que tienen que aprender, les intento hacer entender que su preparación les dará más posibilidades laborales y crecimiento personal.

    Esto es como el que va a un médico que fuma y se cabrea porque le recomienda quitarse del tabaco. El médico no tiene que darle ejemplo, solo un buen tratamiento, si le preocupan más los pulmones del médico que los propios es que es gilipollas.

  10. una seguidora desde la universidad
    16/05/2010 en 3:15 PM

    Dice Santos: “la Universidad española, el nudo del progreso de un país, se había convertido en un conjunto de dos clases de animales: pavos reales y conejos”

    Tristemente, estoy completamente de acuerdo. En mi opinión, muchas veces esto de la autogestión es lo que tiene (igual que las autonomías): el caciquismo.

    La Universidad siempre fue un sistema feudal con castas múltiples que iban desde el becario, ayudante doctor, no doctor, colaborador, TU, TEU, CEU… hasta el catedrático CU. En eso envidio a los institutos donde todos son iguales, pueden unirse y luchar por algo. De todas formas, ahora con las reformas que van haciendo desaparecer el caciquismo (acreditación nacional y jubilación de catedráticos que no son sustituidos), sigue sin embargo aumentando exponencialmente el número de conejos. La burocracia y la autogestión callan aún más bocas que el sistema de castas, pues son un Gran Hermano vigilante aún más poderoso de lo que era un catedrático tirano.

    • Pablo A
      16/05/2010 en 5:31 PM

      Estimada amiga , me gustaría plantearle algunas preguntas:
      -¿Qué opinión le merece el nivel académico general con que les llegan los alumnos desde los institutos?. Y por tanto….
      -¿Considera adecuado el nivel de exigencia académica que se les pide a los alumnos en la selectividad?.
      – ¿Considera adecuado el modelo de una universidad por provincia?.
      -¿ Conocen ustedes el nuevo Roc, y cómo les va a afectar?. ¿Nos apoyarían ustedes?.
      – ¿Son ustedes conscientes de las horas de Ciencia que se han perdido en los institutos, en el bachillerato mas corto del mundo?.
      – ¿Por qué no salen premios Nobel de la universidad española?.

      Gracias.

  11. una seguidora desde la universidad
    16/05/2010 en 6:36 PM

    Sobre su última e impertinente pregunta amigo Pablo A, le diré que gente como yo, que entramos en los últimos tiempos, tenemos publicaciones internacionales a decenas, en las revistas más importantes del mundo en su especialidad. Reconocidos estamos a nivel internacional aunque a nivel nacional a nadie le importe un pimiento. Eso sí, al nobel no llego, y con todas las asignaturas que me preparo y doy, aún menos. Sobre los que entraron cuando había café para todos y plazas a porrillo no puedo decir más que se acomodaron, pues nadie les exigió nada como a nosotros. En su defensa diré que algunos de ellos, sólo algunos, no investigan pero son excelentes docentes, cosa de la que otros excelentes investigadores no pueden presumir. Otra cosa curiosa es que según el nivel de poder de tu Área o de demanda de la carrera que impartes, hay gente que cobra sin dar clases y otros que nos inflamos. Y los tienes al lado.

    El ser excelente docente e investigador sólo está reservado a los idiotas que entramos en los últimos tiempos, y destrozamos nuestra vida personal a cambio a veces de nada, por pura honestidad. Hacer todo bien: enseñar, investigar, y encima ahora gestionar y participar e reuniones para rellenar millares de burocráticos papeles y hacer absurdos cursos de formación está reservado sólo a los monjes que reservan su alma a la universidad. Yo ya, como funcionaria, estoy bajando el competitivo ritmo infernal al que he sometido mi cuerpo y mi espíritu en los últimos 15 años. Aunque la responsable cabra tire al monte, intento controlar mi tendencia absurda a trabajar en todos los frentes que teóricamente nos piden para obtener los complementos y el reconocimiento. Que les den a los complementos y al reconocimiento. El recorte de sueldo de ZP y comentarios como el suyo y muchos otros me ayudan a convencerme de que nadie valora lo que haces.

    ¿El nivel de los alumnos? Lamentable. Pero diría que para mí ha sido aún más chocante el nivel de educación que demuestran en el aula. No saben comportarse ni concentrarse. Y su prepotencia también me sorprende, vienen acostumbrados a aprobar sin trabajar, se creen listísimos. Desafían y creen saberlo todo, cuando son más ignorantes que nunca, se ríen de compañeros y profesores. Antes del año 2000 yo tenía clases con más de 100 alumnos, que impartía con micrófono y todos me respetaban. Más o menos en 2003 empecé a encontrar en 1er curso alumnos incontrolables, de forma que manejar aulas como tenemos con 50 u 80 resulta aterrador. Ahora sinceramente, con más de 30 no puedo. Por todos los medios ya evito primero para no tratar con salvajes, psicológicamente me destrozan. Respecto a los conocimientos, basta con que repitan curso, por duro que resulte, para empezar a tomar hábitos de estudio. El comportamiento es más difícil de modificar.

    Consciente soy de las horas perdidas de Ciencia en los institutos, consciente soy de todas las carencias en los institutos porque tengo varios amigos profesores de instituto. LO QUE ELLOS NO SON CONSCIENTES ES DEL ESTILO DE VIDA DE LOS “PROFESORES CONEJO” QUE ESTAMOS SOBREVIVIENDO EN LA UNIVERSIDAD. No nos defendemos ni a nosotros mismos, estamos divididos en grupos enfrentados e impera la ley del silencio. No intente usted ni una movilización, ni un comentario que critique las gestiones actuales educativas, no critique usted ni la puñetera Bolonia que se ha hecho a coste cero y no es más que logsificar la universidad, donde los caciques de cada centro han impuesto planes de estudio distintos en cada misma carrera en distintas universidades. Usted vea el plan de estudios de la carrera x en la univ. y, observe el plan de la misma carrera en la univ. z. Ya sabrá quién manda en ese Centro. Y han tenido la desvergüenza de vender Bolonia como una convergencia de todos los planes de estudio hacia Europa, cuando ahora cada uno es más diferente del otro y por supuesto de Europa.
    Pero no puedes decir esto en alto si no quieres que te queme la Inquisición del Centro o la de Rectorado. Los pasillos tienen oidos.

    Una universidad por provincia? Un modelo absurdo, claro. Pero ya se hizo. Ahora que me piden, que apoye el despido de mis compañeros contratados?. NO. Desde mi madriguera de conejo les apoyo, lo cual no es más que un absurdo apoyo moral e informativo. He sufrido un año entero una represalia de inspección hacia una persona muy querida, humillada públicamente, que decidió unos años luchar y no esconderse como un conejo. Así que por mí, y por los míos, hago lo que creo que debo. Trabajar lo mejor que pueda y callar. ¿Protestar de algo? No conocen aún el infierno, amigos. Júzguenme como quieran y suerte en su lucha. Luchen, ustedes que pueden y no tienen al enemigo dentro. YO SÓLO PASABA POR AQUÍ.

    • Pablo A
      16/05/2010 en 6:53 PM

      Siento que vea como impertinente mi pregunta. Quería conocer el motivo de lo que para mi es una realidad. El atraso científico que padecemos. Y más en estos tiempos revueltos. Me quedo con la duda y mi sospecha.
      Y sí que valoramos la calidad investigadora y docente. Y nos importa. Es evidente, al menos para mi, que la gente que vale, no tiene garantizado llegar hasta donde su valía le debería conducir. Supongo que se debe al modelo de universidad y sociedad que se ha impuesto. Algo falla y lo pagaremos todos en el futuro ya presente.
      Un saludo afectuoso.

  12. una seguidora desde la universidad
    16/05/2010 en 6:48 PM

    Quería decir “Desde mi madriguera de conejo les apoyo a ustedes, los del instituto”. A mis compañeros contratados, si se plantean eventuales despidos al cerrar universidades como se propone, pues lo mismo, haré lo que pueda, pero no volveré a arriesgar la tranquila vida que por fin me merezco. Tengo 42 años, si me hubiera leído con 27 años que tenía cuando entré no me reconocería. Pero es lo que hay después de una vida de chascos, protestas en las que te ves sola, y golpes en cabeza propia y ajena, recibidos al levantar la cabeza. La universidad: escuela de mezquindad e individualismo. Es lo que hay.

    • Pablo A
      16/05/2010 en 8:36 PM

      Antes no le di las gracias por sus aclaraciones. Lo hago ahora.
      Me han resultado muy útiles. Yo pensaba que la vida interna en la Universidad era poco menos que un jardín de rosas. Veo que no.
      Nosotros seguiremos luchando pues creo que sólo existe una lucha. Sin un sistema educativo de calidad, si no estamos en cabeza de Ciencia y Tecnología, no tenemos futuro. Y tenemos hijos……..
      Gracias por su información.

  13. Pepe
    16/05/2010 en 6:56 PM

    una seguidora desde la universidad, pregunta a tus compis de las facultades de pedagogia, ciencias de la educación y demás. Son los que implantaron esta mierda en secundaria y cuyos frutos se están recogiendo ahora en la universidad.

  14. una seguidora desde la universidad
    16/05/2010 en 9:16 PM

    Pregúntale tú Pepe, que igual los conoces más. Aquí cada uno está en su Área y en su Centro y poco más. Además cada Universidad es un mundo, y cada Centro otro submundo. Yo doy en ingeniería y no tengo que ver nada con esa peste de psicopedabobos que han envenenado con sus idioteces, pajas mentales, conceptos erróneos y vaguedades la educación de este país. Han intentado implantar conceptos ideológicos a presión, sin considerar para nada la realidad humana sobre la que se aplicaban, obteniendo exactamente el resultado contrario al que pretendían. Lo han hecho en los institutos y ahora nos toca a nosotros disfrazado de Bolonia.

    Como ingeniera, mi idea es que gente que habla de la nada y no ha estudiado realmente ninguna disciplina concreta como ellos, no puede eneñar a nadie a enseñar nada. Por tanto, quien no sabe de nada concreto, no puede más que vivir de generar aire disfrazado con palabras, es decir mierda con tintes ideológicos que nada tiene que ver con resultados educativos y realidades.
    No sé a veces como esos pedagogos y demás inmundicia puede dormir observando el resultado social de sus reformas. Igual era lo que se pretendía.

    Ah, y gracias a Pablo A por sus nuevas respuestas. El desconocimiento que la sociedad tiene de lo que ocurre dentro de la universidad es escandaloso.

    • santos
      17/05/2010 en 1:14 AM

      Amiga seguidora desde la universidad:

      En primer lugar, todos mis respetos y mi máximo cariño. Es usted honesta, y para mí es lo principal en alguien que se dedica a la educación; honesta consigo misma.

      En segundo lugar, no nos confundamos atacándonos unos a otros, pedagogos o ingenieros. Desgraciadamente para mí, y para muchos como yo, el conocimiento nos cierra puertas en lugar de abrírnoslas: cuando hablo de pavos reales y conejos es porque conozco el tema de primera mano. He visitado más de 300 centros educativos de todos los niveles; he hablado con más de mil personas; tengo amigos inspectores, en los centros de formación, en los colegios, institutos y universidades. Conozco las leyes y por qué surgen; analizo iniciativas innovadoras y maravillosas: cada vez que surge algo soy el primero en contactar y hacer preguntas, miles y miles de preguntas. En contrapartida, nadie me pregunta a mí. Es curioso, ¿verdad?, lo fácil que nos quedamos en el “éste quién es, o quién se cree que es”. Me da igual: sigo escribiendo por si a alguien le vale de algo.

      La universidad está mal porque los institutos están mal. Los institutos están mal porque los colegios están mal. ¿Cómo se arregla esto? Muy fácil: cambiando los colegios.

      Finlandia, paradigma de la educación mundial, no sólo es un país con una apabullante tasa de suicidios, sino que el alcohol circula entre su juventud de forma indiscriminada desde los 11-12 años. ¿Sabemos que en España está sucediendo lo mismo? Lo del alcohol nos suena un poco de esas reuniones llamadas botellones, pero muy pocos conocen el dato de los intentos de suicidio entre adolescentes en España y de su aumento exponencial en los últimos tiempos. ¿Por qué sucede todo esto? Muy fácil: se llama capitalismo.

      El capital no quiere seres pensantes, sino consumidores. Por ello, la consigna “compra” se antepone a “estudia”. El capital descubrió que jóvenes y niños pueden ser muy buenos consumidores, y por ello ha conseguido que, en unas pocas décadas, los niños pequeños hayan pasado de recibir lo que se les daba a dirigir muchas de las compras.

      Pero de pronto surgió un problema: las nuevas generaciones son trabajadores nefastos. Excelentes compradores educados por la televisión, frente a un sistema educativo infame que pretende justamente eso, ser infame, lo que aumenta ante los ojos de los más pequeños el prestigio de las alternativas, principalmente ese cáncer de nuestro tiempo denominado “publicidad”, la sociedad capitalista se encontró con adultos absolutamente incompetentes. Es entonces cuando aparecen las competencias en la enseñanza, residuo de los cursos de formación cada vez más necesarios para los trabajadores y plan de choque frente a un futuro cada vez más incierto.

      El problema es que tras sucesivas reformas dirigidas a tratar de paliar esta situación, la llegada de las competencias es vista ahora como una nueva vuelta de tuerca tan inútil como todas las anteriores, cuando es la única solución.

      Los pobres educadores honestos, sumergidos a propósito en un plan dirigido para impedirles educar correctamente (fomento del pisar cabezas, de la envidia, traslados constantes, amenazas, miedos…) se encuentran tratando de encontrar un responsable de la situación (LOGSE, políticos, inspectores, pedagogos…), y dando palos de ciego en todas direcciones, cuando el único responsable es el capital, que dirige los hilos de la política.

      Así, tenemos un exagerado e inútil cientificismo, un sistema de papers basado en realizar labores absurdas, lamer culos o ver cómo otro más viejo se lleva los honores de tu trabajo, un profundo desprestigio social por culpa de unos resultados de los que no somos responsables y un trabajo que la mayoría de las veces es una batalla dura y desalentadora.

      Como dije al principio, hay que empezar en los colegios: necesitamos alumnos competentes que piensen de forma autónoma, no almacenes de conceptos tan vacíos que se volatilizan cadea fin de curso; necesitamos darles preguntas, no respuestas. Se trata únicamente de que los niños y niñas que lleguen al instituto tengan deseo de aprender y capacidad de hacerlo. Da igual si saben sumar, sintagmas o los huesos del cuerpo humano: queda mucha educación para aprender los temas importantes en la sociedad. En los primeros años sólo se trata de las herramientas, no de usarlas en temas dirigidos.

      Si no, seguirán eliminando los DAC en las Universidades sin que nadie se preocupe lo más mínimo, y seguirá habiendo impresentables a los que nadie cuestione pensando en una maldita buena nota.

      Necesitamos buenos maestros en los colegios pero, claro, el sistema ya se encarga de que no los haya: mientras un abogado puede enseñar a los futuros abogados, o un médico a los futuros médicos, un maestro no puede enseñar a los futuros maestros con su triste diplomatura.

      Así nos va.

      • una seguidora desde la universidad
        17/05/2010 en 10:38 PM

        Estimado Santos:

        agradezco su respuesta amable, razonada y extensa en la que trata muchos temas y hace pensar. Le contesto como puedo, aunque estoy hoy completamente trastocada y cabreada con la sorpresa de subir el recorte de sueldo del anunciado 5% al 10,5%. Esto me acerca a un tema que trata:

        – EL CAPITALISMO. El capitalismo nos mueve, es sano, no seamos ingenuos, siempre que sea controlado y se acompañe de valores mínimamente morales. No hay más que mirar a Rusia o Cuba para ver la apatía y el desastre al que lleva la falta absoluta de ambición económica. Yo entiendo que el ser humano es como es, y no como nos gustaría que fuera. Y si uno ya lo tiene todo hecho y no va a progresar, apaga y vámonos.

        Lo que no se puede es tener el capitalismo regalado, que al fin y al cabo es comunismo y niño subvencionado. Eso es la enfermedad mental de los padres: suplir con cosas el tiempo que no dan. Y el presumir ante el vecino. Pero eso no es capitalismo, eso es catetez. El capitalismo es que el niño gane su paga semanal y gane el aprobado. Lo otro es parasitismo. Y a eso tendemos, y el tiempo lo dirá. Un país donde vivirá la gente bajo mínimos con 400e y marihuana legalizada. Escuché a Samuel L.Jackson en la película de Tarantino Jackie Brown, que decía: “yo no fumo esa mierda: te quita la ambición”. Lo resume bien. Ese tema de porros y alcohol es otro.

        – EL ALCOHOL: coincido en que es terrible. No sabía que en Finlandia estuvieran así con el tema. Lo que me extraña es que rindan. Lo que me cuesta entender es que mis alumnos empiezan cada fin de semana con una fiesta universitaria con botellón el jueves mediodía y están borrachos hasta el domingo mezclándolo con porros. Encima se acuestan a las tantas a diario. Lo raro es que rindan y aún tengan neuronas vivas.

        -LAS COMPETENCIAS: PARA MI GUSTO UNA FALACIA. No quiero discutir, es usted muy amable, pero las competencias se adquieren teniéndose que buscar la vida, memorizando, resolviendo ejercicios, leyendo y desarrollando el cerebro. Saber leer y matemáticas. Y memorizar, y pensar, que desarrolla el cerebro. Lo demás del currículo es secundario. La generación formada en internet, ya en la universidad, no saben escribir un documento word y lo que es mejor, no saben BUSCAR EN INTERNET! No hay gran diferencia entre buscar en una biblioteca o en internet. Nosotros no tuvimos internet y sabemos buscar y ellos no. Consecuencia: hemos estudiado CONTENIDOS, MEMORIZADO, RAZONADO, ESFORZADO, SUSPENDIDO Y APROBADO. Y eso ha desarrollado nuestro cerebro, lo que nos hace capaces de adquirir cualquier competencia. Y hemos memorizado cosas y conceptos que nos permiten llegar a otros. Las competencias no se pueden dar, pues el mercado es variable y las requiere distintas. El cerebro debe estar formado como para desarrollar las competencias que se necesiten. Detallarlas es como detallar las tareas del ama de casa: las que sus hijos le requieran y la vida le demande. Si es inteligente y lo necesita, ella aprenderá a cocinar, planchar, entender a sus hijos y lo que se tercie. Igual que cualquiera en una empresa. Las competencias a mí me parece lo que faltaba para infantilizar la educación. Sólo se necesita hacerles esforzarse, sentirse satisfechos con sus logros y ponerles retos difíciles. Que fracasen y se superen. Ahí le crecen a uno las competencias al tiempo que la voluntad.

        Y el deseo de aprender está bien, pero también es algo fantasioso. Yo tengo deseos de irme a la playa un mes continuamente. Y mis alumnos de irse al sol a fumarse un cigarro. Aprender cuesta esfuerzo y todos los seres vivos tienden a la situación de energía potencial mínima. Me dá repelús ese falso concepto de “aprender jugando”. La motivación del alumnado es imprescindible, pero no se puede negar que aprender cuesta esfuerzo y sudar no es gustoso. A veces necesitamos obligaciones y quien nos estimule a hacer cosas difíciles, hasta por obligación o por competitividad, con otros o con uno mismo.

        Coincido con usted en que en los primeros años no se necesitan ese exceso de contenidos, sólo que aprendan las herramientas básicas. gusto por la lectura, matemáticas, aprender a pensar y a esforzarse y a frustrarse y superarlo.

        Lamento seguir sin entender muy bien la labor del pedagogo, si acaso en infantil. ¿Cómo alguien que no sabe química sabe cómo enseñar química? Ahora, también me pregunto: ¿Cómo alguien que sólo sabe química y no sabe transmitirla se pone a enseñar química?

        Coincido con usted en que los maestros deberían poder enseñar a los maestros. También entiendo que Magisterio debería ser una carrera mucho más difícil de lo que lo es actualmente (el nivel es bajillo), y también que debería estar mucho mejor pagada pues su responsabilidad social es importantísima.

        Un abrazo y espero que no le molesten mis discrepancias, sólo he intentado transmitir de un tirón todo lo que, equivocada o no, sinceramente pienso del tema.

        • El profesor cabreado
          17/05/2010 en 10:50 PM

          IDU (Ingeniera docente de universidad), ignoro si antes del cabreo tenía esta claridad de ideas, pero sus razonamientos son apabullantes.
          Le aplaudo.

  15. Javi Osorio
    18/05/2010 en 12:45 AM

    Querida IDU, soy un alumno cabreado que, leyendo sus comentarios, mi mente me insta a responderle (humildemente).

    El capitalismo, contrapuesta mi opinión a la suya, es un arma polivalente y muy versatil: idiotiza, corrompe, deshumaniza, tiraniza, esclaviza, domina y oprime. A los pobres les vuelve más pobres, y a los ricos les vuelve más ricos. Quizá en teoría no esté del todo mal, el fallo se encuentra (como siempre) en la práctica, donde fracasa rotundamente. Incluso usted lo dice: “siempre que sea controlado y acompañe de valores mínimamente morales”, lo malo es que la mayoría de la gente no tiene la bondad Rousseauniana (¡ojalá me dijeran que me equivoco y me hagan ver que las personas son más humanas de lo que creo!), pero las corporaciones siempre están ahí.

    El mayor problema de Cuba es el bloqueo económico por parte de su excremencia los EEUU, que le hacen la vida imposible. Es otro sistema político-económico, es normal que lo veamos diferente si siempre lo comparamos inconscientemente con las “democracias” que padecemos. No estoy a favor ni mucho menos del régimen impuesto en Cuba, pero siempre me da un pelín de corajina escuchar como se les llena la boca a las televisiones de lo tirano que es el régimen, de lo malíssimo que es el socialismo (que vuelva el Fulgencio, oiga!).

    Respecto a las drogas, el gran problema es la desinformación, o en su defecto, la falta de información. Claro está, que también influye notoriamente la ignorancia generalizada de la masa (cosa del capitalismo y los medios propagandísticos). Juntando estas características y una pizquita (o mucha) de inmoderación descontrolada, el gobierno tiene a los jóvenes donde quiere: embelesados.

    Nos estamos yendo por las ramas (o quizá he sido yo por no interconectar los temas al contenido general de la página de Sir Profesor Cabreado), sin más dilaciones, mis más sincero saludo. HUELGA GENERAL!!

  16. santos
    18/05/2010 en 3:07 AM

    Querida amiga docente:

    En primer lugar, todo mi afecto por tomarse su tiempo para leer y para escribir. En los tiempos del twitter, se agradece profundamente.

    No me molestan en absoluto sus discrepancias: todo lo contrario. Ojalá todos los que nos preocupa de verdad la educación, que estamos aquí y en otros lugares en vez de descansando, tengamos claro por encima de todo que nuestro barco es el mismo, igual que nuestra lucha. ¿Qué importan las discrepancias frente a esto?

    Nos han mandado a un reducto de desprestigio social que nos ha obligado a tener que construirnos nuestro propio muro de autoestima: por eso, en lugar de dar el verdadero valor que tiene el debate, esto es, ofrecer la totalidad del escenario de un asunto a través de posturas contrapuestas, solemos cerrarnos en nuestra propia opinión, como si una derrota dialéctica, o un reconocer que estamos equivocados fuera el golpe definitivo.

    No importa quién tiene la razón, sino el propio debate, del que cada uno puede extraer, con mucha más información, sus propias conclusiones.

    Sobre el capitalismo, mi opinión es que se basa únicamente en dos principios: a) más dinero es mejor que menos dinero, y b) dinero pronto es mejor que dinero tarde. No hay ningún principio moral; sólo dos leyes que se constituyen en una: lo mejor es más dinero y pronto. Si el sustento de su familia depende de que usted venda peces, necesita que la gente quiera peces. Si depende de que usted venda medicinas, necesita que la gente quiera medicinas. Si usted vende armas, necesita que la gente quiera armas. Si hubiera un freno moral, no se destruirían países y ciudades, selvas o vidas humanas para obtener más dinero y pronto. Pero se destruyen.

    Sobre el alcohol, todos hemos sido jóvenes y cometido locuras. Si éstas se han ampliado tal vez es porque la sociedad no les ofrece otras muchas alternativas. Es falta de cultura: por eso estamos en esta lucha.

    Sobre las competencias las define perfectamente (al menos una parte): “las competencias se adquieren teniéndose que buscar la vida, memorizando, resolviendo ejercicios, leyendo y desarrollando el cerebro.” Lo curioso es que podría estar hablando perfectamente de los pasos para finalizar un videojuego. Esa es la diferencia de nuestros jóvenes con nosotros: la oferta es mucho mayor ahora. Por ello estamos frente a una generación que ha inventado una nueva lengua y una nueva forma de salir por la noche y reunirse, ambas acuciadas por la falta de liquidez. Son muy competentes. El problema es que, al contrario que casi todas las culturas que han vivido en este planeta, esta sociedad no tiene claro en qué consiste educar a sus niños y jóvenes: no existe un marco integral sobre el que trabajar. No les llame competencias; póngales el nombre que quiera, pero piense en qué necesitan saber y aprender verdaderamente.

    Sólo 1 de cada 100-200 alumnos utilizará alguna vez en su vida las ecuaciones, los sintagmas o los tipos de rocas. ¿Por qué son obligatorios para todos? ¿Por qué no se evalúan las consecuencias de dicha obligatoriedad? ¿Por qué discutimos sobre conceptos a incluir o no, en lugar de sobre lo que se pretende?. Para nosotros, jóvenes cuya vida era el instituto, la calle y alguna serie de televisión, su obligatoriedad era incuestionable. Hoy ya no sucede así.

    Al discutir sobre contenidos erramos de partida porque no tenemos claro lo que pretendemos, lo que hace que una elección u otra sea absolutamente subjetiva, especialmente en estos tiempos en los que el saber acumulado se ha multiplicado por 20 en unas pocas décadas.

    Así, en Matemáticas, la madre de todos los saberes para los pitagóricos, quitamos y metemos límites, derivadas o logaritmos; realizamos castillos de fracciones y cientos de divisiones a mano, y comprobamos que los niños no saben resolver problemas. Si la Filosofía, el único saber por encima de las Matemáticas para aquellos pitagóricos, no hubiera desaparecido paulatinamente de institutos, colegios y universidades, todos nos daríamos cuenta de que para 99 de cada 100 personas lo único importante de las matemáticas es saber resolver problemas. Justo lo que casi nadie sabemos hacer correctamente en nuestra propia vida.

    Me estoy extendiendo demasiado, y eso que dejo para el final lo más importante. Pido perdón por ello.

    Dice que el deseo de aprender es algo fantasioso pero, ¿qué pasará cuando se acabe el mes de playa? ¿Qué pasaría si fuera playa todos los meses? ¿De verdad dejaría de aprender en este momento para nunca más hacerlo?

    Es precisamente ese deseo el que permite saber enseñar química a alguien que no sabe química, porque sin ese deseo de aprender nunca podrá hacerlo. Así, mientras aprende química de sus alumnos, les enseña a enseñarla al hacer de alumno para ellos. Yo tampoco soy muy partidario de la Pedagogía de textos y sesudos razonamientos sin relación con la realidad, pero hay muchos pedagogos que lo han sido gracias a su larga experiencia en las aulas. Yo sigo pensando que nadie mejor que un maestro para enseñar a enseñar, y al decir maestro me refiero a cualquiera que lo sea en cualquier nivel educativo.

    Estamos totalmente de acuerdo en la carrera de Magisterio. En Finlandia es la carrera más difícil de todas, y rápidamente te das cuenta si vales o no, para cambiar a otra. Aquí yo acabé el primer curso (en aquellos lejanos 80) con 16 folios de apuntes de todas las asignaturas, asistiendo a la sexta parte de las clases. El nivel no es bajillo: es pésimo.

    También coincidimos en lo de que saber mucha Química no significa saber enseñarla. Es completamente absurdo que para ser investigador/a Químico, Químico/a de laboratorio o profesor/a de Química los estudios sean los mismos.

    Y un último apunte sobre Cuba, coincidiendo con la opinión de Javi Osorio: no conozco la realidad de las aulas, pero sobre el papel me parece el mejor sistema educativo de toda Latinoamérica, con los estudios perfectamente adaptados a la realidad del país. Es cierto que no hay democracia: allí no pueden, como aquí, elegir entre la absoluta dejadez, el capitalismo feroz o tirar el voto en un tercer partido que a lo mejor ni llega al 5%.

    Un placer conversar con usted.

    PD: Cuando dice que los seres vivos tendemos a una energía potencial mínima me imagino que se refiere a energía cinética mínima. A ver si eso de la vida tranquila no le conviene, aunque en el fondo me da que ni usted misma se lo cree mucho: lo digo porque está aquí, leyendo esta parrafada intragable en lugar de preparando la sombrilla y las hamacas.

    PD2: Para los pitagóricos existía aún algo más por encima de la Filosofía: la Música. En eso no hemos cambiado tanto de aquellos jóvenes que fuimos a los que lo son ahora. La única diferencia es que a nosotros no nos obligaban sibilinamente a elegir la música que el mercado dice que hay que escuchar.

    • una seguidora desde la universidad
      18/05/2010 en 8:09 PM

      Querido Santos:
      quisiera extenderme sobre su interesante texto pero para no aburrir y por falta de tiempo voy a resumir. Ahora releo y he mentido: me cuesta resumir y su texto merece respuesta detallada. Toca tantos temas que sólo le comentaré sobre algunas cosas que me parece que rozan tópicos erróneos. “LA GENERACIÓN MEJOR PREPARADA DE LA HISTORIA”. Sabe usted que escuchamos esta falacia al tiempo que la contraria. Usted parece tender a ella cuando dice:
      “Esa es la diferencia de nuestros jóvenes con nosotros: la oferta es mucho mayor ahora. Por ello estamos frente a una generación que ha inventado una nueva lengua y una nueva forma de salir por la noche y reunirse, ambas acuciadas por la falta de liquidez. Son muy competentes”

      Veamos. Primero lo de la nueva lengua que han inventado nuestros alumnos es irritante. A mi suegra, a la que adoro, que no tiene formación alguna pero es lista, despierta e inquieta a sus 76 años, le regalamos un móvil. Comprobamos alucinados mi marido y yo que en 2 meses escribía abreviando exactamente igual que nuestros alumnos, sin contacto más que con nosotros que escribimos sin abreviar. 76 años mire usted y casi sin pisar colegios. Tonterías lo del lenguaje abreviado, eso de qué listísima que es mi Jennifer que escribe sms que yo no entiendo. Que no me cuenten el mérito de la lengua de los alumnos que no es más que abreviar por comodidad y mínimo esfuerzo (mi suegra no tenía problemas de saldo en el móvil, así que no digan falta de liquidez). Más bien todo lo contrario, los niños tienen exceso de dinero.

      Segunda tontuna extendida, la nueva forma de divertirse. Vamos a ver. Yo, igual que mi marido, 41 y 42, ya hacíamos botellón con 16 años, cada uno en su instituto. Sólo que entonces no teníamos tanto dinero y eran macetas de cerveza o litros de calimocho. Igual que los porros, ya había pero sólo llegaban a unos pocos privilegiados ricos y más sinvergüenzas. CUESTIÓN DE DINERO. Punto. Nosotros no teníamos para tanto alcohol, y si entrábamos en un bar pasábamos con 2 cervezas toda una noche. ELLOS NO, ELLOS TIENEN QUE HARTARSE HASTA PERDER EL CONOCIMIENTO, y luego alegan que las copas son caras, para reunirse en la calle, de forma que no crean empleo en los bares, no dejan descansar a los vecinos que tienen legítimo derecho, y ensucian las calles con botellas y orines. Porque se les consiente. Y no hay más.

      Sobre que los jóvenes toman tanto alcohol “porque la sociedad no les ofrece otras muchas alternativas. Es falta de cultura”. La sociedad les ofrece cientos de alternativas más que a nosotros. IGUAL ES QUE DE TODO TIENEN DEMASIADO. Ese paternalismo actual con los jóvenes, mezclado con admiración y peloteo hacia ellos me parece lo más perjudicial del mundo. Así vienen de prepotentes. El que cree saberlo todo no puede más que despreciar el saber, y a sus profesores y padres por definición. Y tienen razón despreciando a padres y profesores, porque muchos de ellos, unos por comodidad, y otros con tal de que los quieran, aunque sea míseramente, han vendido su alma al diablo consintiendo todo, y el alma de sus hijos también.

      Sobre la energía, con las prisas me refería tanto a la cinética como a la potencial. Energía. La cinética, velocidad nula, mínimo movimiento o esfuerzo, y la potencial, por ejemplo en la posición de menor altura como es tumbada en la hamaca de la playa. Y sí, estoy preparando gustosa las maletas con ilusión porque ADORO ESTAR EN LA HAMACA EN UNA PLAYA SILENCIOSA MIRANDO AL MAR CON UN MOJITO Y UN LIBRO.

      Sobre el capitalismo. Con sus defectos ha resultado ser el sistema menos malo entre todos los malos. El peor, el comunismo, que destruye almas y espíritus. Ya no lo podemos ocultar aunque nos duela. No diga que el capitalismo hace a los pobres más pobres. Dígaselo a los chinos, qué ha hecho con elos el capitalismo sino enriquecerlos a base de su competencia. El capitalismo se basa en la Naturaleza, por eso es el sistema más semejante a la naturaleza humana. El capitalismo no es inmoral, es pura competencia, es trabajar y progresar, si la elimninamos de la educación, la matamos. Lo único inmoral es la corrupción. Lo que no podemos es confundir capitalismo y corrupción, igual que comunismo y corrupción, se da en ambos sistemas y hay que controlarla. La corrupción destruye la esencia del capitalismo, por ello hay que controlarlo. El capitalismo ha hecho que seamos más pobres e Europa y USA, por más incompetentes, y que China emerja de la pobreza, sacando de la miseria a millones de personas. Pronto le llegará el turno a India y luego a África. Buscando mano de obra barata, por contradictorio que parezca, ha ido sacando de la pobreza a China. Y nosotros cada vez más pobres.

      Digamos que el capitalismo son los animales en la selva y el comunismo son los animales en el zoo. En el zoo hay igualdad, se les proprciona el mínimo sustento. Qué ocurre: se aburren, bostezan o se irritan, y su vida es miserable. El capitalismo es motor y el comunismo estancamiento. Lo que pasa es que cuando eres joven, y a mí me pasó, el tema de la igualdad te puede, buscando justicia. Luego ves que la vida es muy distinta a lo que creías, y que regalar cosas a la gente, el aprobado por ejemplo, es desmotivador y profundamente injusto.

      Lo de la química que usted dice es incomprensible. Yo no aprendo química de mis alumnos, porque de eso no saben nada. Eso me lleva a otra tontuna extendida que oigo a menudo y me revuelve: “EL ALUMNO COMO EJE DEL PROCESO DE ENSEñANZA APRENDIZAJE”. Eso es una tontería supina, y más en disciplinas de cierto nivel. Yo tengo que esforzarme a lo bestia para transmitir lo que sé de forma aplicada y concisa, prepararme clases muchas horas. El alumno no me enseña, sino yo a él (a lo sumo aprendo donde tropieza para explicar cada año mejor), que para eso cobro y tengo decencia. Eso sí, ahora igual hago como muchos invergüenzas que conozco, sociólogos, por ejemplo, que ponen una película, hacen un debate, hacen que los alumnos expongan los temas, no tienen que preparar nada ni sudar con la tiza desbrozando problemas complejos. Y encima queda como que son super modernos y enseñan competencias. Eso se llama caradura. Ahora bien, yo me apunto al carro. Ya estoy haciendo exámenes en grupo para estimular trabajo en equipo (corrijo 10 veces menos), los saco a la pizarra a resolver problemas y desarrollar capacidad de hablar en público (yo me toco la barriga), y hago seminarios de problemas (yo descanso y estudio mis cosas). Viva la tontuna pedagógica, que yo me negaba por decente pero ya me prostituyo y me subo al carro de las competencias gracias al recorte de ZP. Disculpe mi lenguaje pero es que concluyo que la gente honrada como yo poco tiene que hacer en este país con tantos cuentistas y vagos, la gente como yo debe cambiar por decepción.
      Perdone mi tono, nada de estas cosas tienen que ver con usted sino con algunas de sus reflexiones que me suenan a otras que he escuchado a sinvergüenzas profesionales de la docencia que pregonaban unas y practicaban otras, que en la univ. antes eran de “los cabrones que suspendían por deporte y para dar nivel” y ahora se llenan la boca peloteando a los alumnos y hablando de pedagogía. Quema mucho tanta hipocresía.

      Besos y un placer discrepar.
      IDU

      • santos
        18/05/2010 en 10:12 PM

        Hola, IDU.

        Se nos amontonan los temas. Yo también he pensado en ser breve, pero es imposible.

        No hay que confundir “la generación mejor preparada de la historia” con “inventar un nuevo lenguaje y una nueva forma de divertirse”. En ningún momento afirmo la primera; es más, pienso que tienen gravísimas carencias culturales y afectivas. Pero tampoco les quitemos mérito: el lenguaje SMS no nació por comodidad, sino porque los primeros mensajes de móvil tenían un tope de caracteres muy pequeño. En realidad no inventaron nada, porque ya existen lenguas que no usan vocales, pero tampoco podemos menospreciar la comodidad como motivación: lenguas como el francés han llegado a pronunciar “si si si” expresiones como “six scies scient” en base al menor gasto energético del habla. De hecho, la ley de la mayor comodidad es la que nos lleva vendiendo cacharros nuevos desde hace muchos años, y nadie lo critica: elevalunas eléctrico, cierre centralizado, dirección asistida… ¿Por qué esta mayor comodidad está bien vista para los adultos y la de los jóvenes no?

        Dice que “la sociedad les ofrece cientos de alternativas más que a nosotros”, pero en realidad es sin el “les”. La sociedad no “les” ofrece alternativas: la sociedad les vende la moto. Por eso tenemos una increíble contradicción: una sociedad con más alternativas que nunca y los jóvenes, en lugar de elegir alguna, se dedican a crear nuevas: mountain-bike, decenas de nuevas modalidades x-treme, diversos juegos en el mobiliario urbano…

        “Ese paternalismo actual con los jóvenes, mezclado con admiración y peloteo hacia ellos me parece lo más perjudicial del mundo”. Esto no es nuevo, ni necesariamente perjudicial. La sociedad que inventó la democracia, los juegos olímpicos y la filosofía ya actuaba así. Esto no les hace prepotentes: lo que les hace prepotentes es creer que tú sabes más que ellos y que no sepas demostrárselo; que tengas que castigarlos como padre y no lo hagas; que tengas que obligarles a aprender algo sin hacerles entender por qué. Los jóvenes lo cuestionan todo y si uno no es capaz de superar su cuestionamiento está perdido, porque ellos no son tontos y han visto, igual que usted, que existen muchos sinvergüenzas profesionales de la enseñanza, algo que a nosotros nos costó muchos años descubrir.

        Tampoco podemos comparar el botellón del instituto (hoy, por cierto, completamente prohibido, qué cosas) con salir a la calle y utilizarla como bar. No les demos más mérito del que tienen, pero tampoco se lo quitemos. Lo del beber hasta hartarse le aseguro que lo hemos hecho muchos cuando ha habido oportunidad.

        Y, cerrando esta parte, decir que “los jóvenes tienen demasiado de todo” es tomar una parte por el todo: tienen demasiado en cuanto al aspecto material, pero todo es un equilibrio, y por eso tienen demasiado poco de lo inmaterial, porque les damos demasiado material para tapar nuestra carencia de entregarles lo inmaterial.

        Lo de la energía era una broma. Lo importante era la pregunta: ¿podría pasar todo el año, año tras año, nada más que en la playa silenciosa?

        Sobre el capitalismo, en ningún momento digo que hace a los pobres más pobres. Pero afirma que “con sus defectos ha resultado ser el sistema menos malo entre todos los malos. El peor, el comunismo, que destruye almas y espíritus.” Aquí entramos en una discusión eterna que prefiero evitar. El capitalismo destruye almas y espíritus, igual o más que el comunismo. Y, en cuanto a la maldad de unos y otros, pienso en un Irak invadido porque tiene el petróleo más barato del mundo y Sadam había firmado contratos con China, Francia y Alemania. O pienso en los niños que fabrican material deportivo, o en los niños y jóvenes que mueren en experimentos de las farmacéuticas. Me remito a lo que he dicho: cuando la ley es “más dinero y rápido”, todo vale. Cuba era el burdel de EE UU, y la revolución les dio sanidad y educación, independientemente de que haya durado demasiado tiempo o no. Ningún sistema es más malo que el otro, pero lo que está claro es que si uno ha caído, el otro también tendrá que hacerlo: hasta Hitler fue un producto del capitalismo alemán, expulsado del reparto de África, como Stalin fue un dictador que aniquiló muchos más inocentes que Hitler bajo la bandera del comunismo. Es una discusión imposible, pero recuerde que estar en contra del capitalismo no es estar a favor del comunismo, al que yo no introduje en el debate. El juego del “y tú más y peor” es el que utilizan los políticos aquí para salvar el pellejo.

        Yo no defiendo el comunismo: ataco al capitalismo, que es algo muy distinto.

        En cuanto a lo de aprender química de los alumnos, no he debido expresarme bien. No hay que confundir la Universidad con otros niveles: en la Universidad no deben enseñarse competencias, porque ya deben traerlas de procesos anteriores, sino usarlas. Usted no puede aprender Química de sus alumnos: el que tiene que aprender es aquel que va a enseñarles a ser profesores de Química. El problema es: ¿Quién tiene que enseñar a ser profesor de Química: un químico o un maestro?

        No se trata de que el alumno le enseñe, sino de que usted aprenda a través de él. Cuando usted se prepara clases durante muchas horas es exactamente eso lo que sucede. El último seminario de informática que impartí, los alumnos-profesores me pidieron que les enseñara el uso de unos programas específicos que era la primera vez que escuchaba, así que busqué, manejé, extraje lo más importante y se lo enseñé. Aprendí a través de ellos.

        No se enfade con las competencias, sino con los responsables de que se haga mal. Cuando alguien hace que los alumnos expongan los temas siempre tiene dos opciones: tocarse la barriga o permanecer atento, hacer preguntas, ayudarles en la investigación y ampliar lo que crea necesario. Sea cual sea el modelo, uno trabaja lo que crea conveniente, poco o mucho.

        Porque haya sinvergüenzas o malvados que usen el cuchillo para matar a alguien, no la tomemos con el cuchillo.

        No me enfado por su tono, en absoluto, igual que tampoco quiero que se enfade con mis palabras. Yo también me he buscado muchos follones por enfrentarme a muchos de esos que usted llama sinvergüenzas profesionales de la docencia, que los hay, y demasiados, desgraciadamente.

        Besos también para usted.

  17. Pablo A
    18/05/2010 en 7:41 AM

    Yo soy de la vieja escuela, realista y humilde. Qué enseñar, como hacerlo, y para qué. Y luego evalúo, todo, al profesor, al alumno, al proceso de aprendizaje, y al sistema. Y salimos mal librados.
    Los chiquillos de ahora son como los de siempre, pero viven en un mundo mas siniestro y peligroso. Como viven la noche, en mi familia hemos decidido practicar el montañismo y el deporte, y los sacamos de ahí. Existen alternativas. Y ellos son mas exigentes.
    A los chiquillos de ahora le gusta una asignatura si se le da bien, y si es activa y participativa. Explicar las células, y luego subirlos al laboratorio para preparar laminas delgadas, valga como ejemplo. La ciencia y el método científico. No se hace.
    No creo que en los institutos se trabajen las competencias, que no deberían figurar en una lista, ni se trabajan los conocimientos significativos. En los institutos que yo conozco, no se hacen prácticas de laboratorio, ni salidas al campo. Tan simple como eso.
    Puede que paracompetencias o pseudocompetencias. Falla el ABC de la profesión.
    El problema es que antes , el inspector era un señor especialista, con el que podía discutir, como impartir fotosíntesis, que actualización aplicar, qué práctica hacer, y como evaluar. El ABC de la profesión. Ahora tengo la sensación de que hablo con ignorantes, vendedores de coches, o representantes artísticos. No funciona.
    Hace poco tuve un enfrentamiento con un maestro de ccoo, liberado él, y le recriminé lo mal preparados que llegan los niños a primero de eso. Me respondió, que ellos los tratan como a personas, no como alumnos. Yo le respondí, como decimos en mi barrio, que lo cortés no quita lo caliente. Y me pinté de colores.
    Y en cuanto a los chiquillos se refiere, víctimas de este sistema y sociedad, pues están locos por quitarse del instituto, pues les parece malo, malo, malo, son muy críticos y no ven ni calidad en el sistema , ni trato humano por parte del profesorado.
    Y en cuanto a Cuba y el capitalismo. Mientras exista el dinero lo habrá. Conozco Cuba, que he visitado con frecuencia, y ¿Cómo hacer compatible los logros de la revolución con la libertad personal?. Ahora tienen que importar hasta los alimentos que consumen.
    Yo no criticaré la revolución, mientras exista el bloqueo por parte de los yanquees, porque no quiero que Cuba termine como Filipinas.
    Por cierto, todavía nos tienen que devolver Puerto Rico y la isla de Guam. Que en el próximo encuentro, conjunción planetaria, se lo recuerde ZP.

  18. santos
    18/05/2010 en 12:48 PM

    Hola, Pablo.

    Como siempre, un placer leerle desde esa visión sumamente atenta a la realidad de los chiquillos. Ojo clínico. Suscribo todo lo que escribe excepto lo de la lista de competencias: creo que sí hace falta esa lista, una lista clara y general, para que cada uno podamos quitar, añadir o trabajar lo que consideremos más importante.

    Tal vez se refiere a la lista ofrecida por la Administración, y ahí estamos de acuerdo: vaga, mal desarrollada y terriblemente incompleta, porque no parte de la necesidad del niño, sino de la del director de personal, origen de todo el modelo.

  19. una seguidora desde la universidad
    19/05/2010 en 1:12 AM

    Estimado Santos:

    Le contesto aquí porque respuesta a respuesta cada vez queda má estrecho. Por aclararme, yo no critico que por comodidad los alumnos quiten vocales en los sms, ya le he dicho que mi suegra lo hace y yo también, todos por comodidad, sólo digo que NO ES NINGÚN MÉRITO. Eso sí, escribir habitualmente así y llegar a perder el idioma sería demencial.

    Jóvenes prepotentes me encuentro ahora una pequeña porción en cada clase (5% o 10%), pequeña pero molesta (porque además a veces a éstos les gusta meterse a delegado). Hace apenas 6 años no los veía, eran chicos inocentes, que hablaban un poco en clase o se reían pero sin maldad. El sistema LOGSE y la publicidad que impera les ha dado progresivamente una suficiencia y una prepotencia que no tenían. Se les ve acostumbrados a despreciar a los adultos, profesores y padres, y aún más a las mujeres. Hasta hace pocos años no había encontrado machismo en ellos. Ser de las pocas profesoras que tienen en ingeniería les desconcierta, piense que aquí llegan en cierto modo seleccionados por la elección de una carrera casi exclusivamente masculina, algunos brutos y muy chulos, casi todo chicos. Con algunos me he enfrentado en privado, con dos narices, y es como se resuelve el tema. Pero cuesta.

    Lo más asombroso es que en los últimos años descubro alucinada que a muchos de estos chicos les gusta el “modelo de profesor sinvergüenza” que usted describe. La moralidad se ha perdido y el más chulo y espabilado es el más admirado en España, y por tanto entre compañeros o profesores. El profesor que pelotea al líder de la clase sin parar para no tener problemas, o el profesor que los putea, ése es al que muchos prefieren ahora. Los que eran profesores favoritos de los alumnos de toda la vida por su dedicación hace unos pocos años ahora son defenestrados por los alumnos, y los chulazos, ensalzados. Asombroso. En fin, es el modelo que impera en la calle y en la tele.

    Lo del capitalismo o comunismo a mí también me da igual. No vamos a hablar de política porque yo aún disculpaba a Cuba hace 2 años, pero ya no. Hablar de su sanidad o educación es defenderla en la misma forma en que se defendía el franquismo por sus logros sociales. Y Cuba tristemente sigue siendo un burdel. Yo hablaba más que de eso de la obsesión de llevar esta ideología socialista o comunista al aula, intentando igualar a los alumnos por abajo, regalando aprobados, sin estimular ni valorar al que sobresale, despreciando la competitividad y teniendo como objetivo no las mentes brillantes sino una masa manejable.

    Sobre cómo enseñar química, creo que debe ser un químico al que las competencias pedagógicas (aquí sí que valen) se las haya enseñado un químico con resultados docentes medibles. Un maestro también debe darle parte de esa formación docente, pero no completa, pues, ¿cómo va sólo un maestro a enseñar a impartir una disciplina que no conoce? Desde luego para nada servía ese vacío CAP que se ha hecho hasta ahora.

    Por cierto que en su curso con profesores, creo que usted no aprendió a través de los alumnos. Es que le preguntaron una duda y usted tuvo que estudiar más para transmitirles el conocimiento que requerían. Usted a ellos y no al revés.

    Y la pregunta de la playa en realidad es: ¿iría la gente a trabajar a diario y eficientemente si no hubiera sueldo como recompensa? No. ¿Trabajaría el cirujano, estudiaría y operaría con el estrés, la responsabilidad y atención que se requiere si cobrara como el celador? No. Pues en el aula igual. Y el aula debe ser escuela de vida.

    Bueno, creo que ya se nos ve cómo pensamos cada uno y son dos puntos de vista honestos y diferentes, modelados cada uno según experiencias docentes muy distintas. Ambos válidos como decía. Gracias por compartir.
    Besos

    EDU

    • Pablo A
      19/05/2010 en 1:07 PM

      Interesante confrontación de ideas. Basadas en el inconformismo y cabreo, en las ganas de darle a los alumnos lo mejor. Yo no tengo mucho que aportar, soy de la vieja escuela, enseñar al que no sabe, y de vez en cuando una sonrisa cómplice, y un poco de ternura, para estos niños que son nuestra esperanza. Tenemos mucho que aprender, y enseñar, todos, y bajarnos de vez en cuando de la parra y el dogma.
      Y en lo que dice, como compañera universitaria , de que no apreciamos o no respetamos su trabajo, comprendo que se sienta abrumada por la responsabilidad y los lastres.
      Solo le diré que no es así, y que cuando mi chiquilla llegue a la Universidad, me gustaría que le dieran clase profesionales como usted. Con proyección. Con ganas. Del conocimiento. De fundamento.
      Otra esperanza y otro sueño.
      Seguiremos luchando donde sea y como sea. Me pongo a confeccionar el guión de campo para la salida de este viernes con los fraguels. Que no me pase ná.
      Saludos.

      • una seguidora desde la universidad
        19/05/2010 en 5:46 PM

        Pablo, me han gustado mucho sus intervenciones porque transmite usted una ilusión sobre la docencia que es difícil de encontrar. Un profesor, sobre todo de niños o adolescentes, creo que debe ser así, cercano, de a pié, con mucho sentido común, con ganas, ternura, amable y también firme.

        Detesto la pedagogía llena de palabrería vacua que se emperra en conceptos que ya se ve que no han funcionado y adoro al maestro que se mueve día a día con ilusión y cariño según lo que observa que funciona. Será mi cerebro de ingeniera. Me encanta que hable mucho de de motivar como aquí:

        “A los chiquillos de ahora les gusta una asignatura si se le da bien, y si es activa y participativa. Explicar las células, y luego subirlos al laboratorio para preparar laminas delgadas, valga como ejemplo. La ciencia y el método científico. No se hace.”

        Estoy muy de acuerdo con eso que dice, y con que debería hacerse más. Sólo puntualizar eso de “les gusta una asignatura si se les da bien”. Creo que a veces, hay cosas que se nos dan mal porque sí, y no por eso hay que abandonar, y tampoco nadie nos puede motivar ni tiene la culpa. Yo llegué a la carrera de ingeniería (6 cursos entonces) y todo me fue bien (estudiando como una mula) excepto las 2 asignaturas de dibujo. Pensé en dejarlo todo, no veía las piezas bien en el espacio, mi cerebro no estaba conformado en ese aspecto, no se me daba de ninguna forma y todo lo intenté. Fueron años llorando de rabia con las láminas por delante, estudiando sola porque muchas veces las cosas tenemos que hacerlas porque nos hacen falta, aunque no nos gusten ni se nos den bien, con coraje, amor propio, rabia, voluntad y paciencia. La vida no es fácil y no hay que engañar a los niños. Eso no quita darles toda la ternura, motivación, felicidad e ilusión que se pueda. Pero ocultar la realidad que se van a encontrar por ejemplo, cuando trabajen duramente en una empresa, tampoco. Un poco de equilibrio.

        Yo creo que usted coincide conmigo en que la educación necesita más equilibrio, más realidad y sentido común, menos palabrería, documentos e ideologías las mínimas, sólo pensar en el mejor futuro de los alumnos.
        Muchas gracias por sus palabras tan amables. Saludos,
        EDU

  20. santos
    19/05/2010 en 3:12 AM

    Estimada IDU:

    Yo también pensaba lo mismo sobre la estrechez del cajón de texto. Ha sido una charla muy provechosa, porque usted nos ha dado a todos nuevas pistas sobre la gente joven en la Universidad, y se lo agradezco. Su visión es certera y me ha dado muestras de su validez, por lo que la tomo muy en cuenta, como estoy seguro que estará haciendo Pablo.

    Le pediría que no perdiera la esperanza: hay gente que va a trabajar a diario y eficientemente sin pensar en el sueldo, y a veces sin cobrarlo. Le aseguro que yo conozco algunas personas así.

    Y un apunte: no importa si yo aprendí de, a través o gracias a los alumnos. El caso es que aprendí porque ellos estaban allí: si no hubieran estado, yo no habría aprendido ese programa tal vez nunca en mi vida. Ponga la preposición que quiera entre alumnos y profesor, pero es un proceso en el que los dos enseñan y los dos aprenden, y la razón del aprendizaje es lo de menos, porque lo que importa es el aprendizaje en sí.

    Si nuestro alumnado no nos supone aprendizaje no podemos enseñar nada, porque los tiempos cambian. Enseñar y aprender es un flujo, y no una dirección profesor hacia alumno, y esto no es una novedad pedagógica que hay que memorizar, sino la única forma de afrontar el reto de educar a un alumnado mucho más complejo que hace años.

    Usted define muy bien a sus jóvenes, y se queja de la dureza del trabajo en relación con otros jóvenes diferentes que hubo hace tiempo, pero el trabajo no es duro por culpa de los jóvenes, sino porque el modelo que servía con los jóvenes de hace años ya no sirve ahora.

    La educación siempre ha estado mal, lo que pasa es que en nuestros tiempos nos desengañábamos de ella en la Universidad, y ahora el desencanto se ha adelantado a los Institutos, igual que se ha adelantado la edad para iniciarse en otras muchas cosas.

    No se trata de quejarse del alumnado, porque el que lo ha formado así es el modelo de sociedad que permitimos entre todos. Nuestro trabajo es educarles o enseñarles sean como ellos sean, porque somos nosotros los que tenemos que buscar el modelo que se adapte a ellos, incluso si lo único que pretende ese modelo es cambiarlos para que vuelvan a ser como hace años.

    Ellos solo pueden cambiar mediante la educación.

  21. santos
    19/05/2010 en 3:25 AM

    Se me olvidaba lo más importante: le cedo gustosamente el último turno de palabra y le agradezco profundamente una de sus primeras frases: “agradezco su respuesta amable, razonada y extensa en la que trata muchos temas y hace pensar”.

    Es lo único que pretendo cuando escribo: hacer pensar. No pretendo convencer a nadie, porque su verdad puede ser diferente a la mía y convencer una a la otra un asunto imposible, sino hacer pensar, porque cualquiera de las dos verdades puede estar equivocada, y eso sólo lo solucionamos pensando.

    Un placer.

    Santos

    • una seguidora desde la universidad
      20/05/2010 en 1:16 AM

      Estimado Santos, es que no coincidimos o usamos lenguajes muy distintos.

      Me dice:
      “Si nuestro alumnado no nos supone aprendizaje no podemos enseñar nada”. Disculpe eso es falso, es uno más de los rollos que se estilan para quedar guays. Yo he dado hasta másters a ingenieros ya titulados y no me han enseñado nada y han aprendido. Al menos en la universidad, ellos no pueden enseñarme, yo soy la que detecto cómo enseñarles cada día mejor y en qué cosas fallan o les cuesta más trabajo para mejorar cada año y buscar nuevas formas de enfocar el tema. Ellos pueden estimularme con sus demandas a que yo me prepare más cosas y estudie más y mejore las clases o los métodos. PERO EL EJE SOY YO, Y ESO ES LA DECENCIA EN LA DOCENCIA, QUE PARA ESO COBRO, PARA ENSEÑAR Y ESFORZARME.

      Y aunque parezca que me queje de los alumnos, me quejo porque me cuesta un esfuerzo enorme controlar la clase y hacerlos trabajar, pero lo consigo y además lo agradecen, porque soy de las mejor valoradas por ellos. A nosotros nos evalúan, y un 8 sobre 10 como yo lo tiene poca gente (exceptuando en letras, que tienen 4 o 5 alumnillos y se pasan el día charlando y los aprueban a todos). Que te valoren en ingeniería donde tienes que suspender a muchos y dar nivel cuesta esfuerzo y cambiarles la mentalidad. Y la verdad, estoy cansada. Porque sé lo que son los resultados y no lo son los mil papeles de la calidad y de Bolonia, ni las mil engañifas vacuas de los actuales rollos pedagógicos que ahora nos quieren meter también en la universidad sí o sí.

      Y me dice: “hay gente que va a trabajar a diario y eficientemente sin pensar en el sueldo, y a veces sin cobrarlo. Le aseguro que yo conozco algunas personas así.”
      Y yo también los conozco. Y usted sabe que yo soy de ésas porque si no no estaba aquí. Pero ésos, son una minoría. La naturaleza humana es como es, y la mayor parte de la gente trabaja por el sueldo. O al menos muchos días en que flaquea, no tiene ganas de madrugar y tiene ganas de irse de cañas, va a trabajar por el sueldo. ¿Por qué negarlo? Todos tenemos aficiones que nos gusta desarrollar muchos días y a veces no coinciden con nuestro trabajo.

      Bueno, lo dicho, un placer poder expresar aquí con usted mi personal disconformidad con esto de la palabrería pedagógica y las ideas pedagógico-sociales sobre la naturaleza humana metidas a presión sin contacto con la realidad. Incluso auque estén ,como es su caso, llenas de buenas intenciones y buena voluntad, necesitaba expresar el hecho de que en mi opinión están perjudicando, y mucho. Saludos,

      EDU

  22. santos
    20/05/2010 en 3:06 AM

    Un placer, amiga IDU.

    Un afectuoso saludo para usted y otro para mi amigo Pablo, que seguro que nos entiende perfectamente a los dos.

    Santos

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: